Hace unos días ha nacido el hijo de un amiguete, enhorabuena, un buen momento éste para escribir un comentario sobre la educación de los hijos de uno.
Me ha llamado la atención una noticia, una publicación en prensa para ser preciso, acerca de una queja de algo llamado COFAPA, piden que no se emita la serie de televisión, de ficción, "El Pacto" en cuya trama unas adolescentes acuerdan quedarse embarazadas al tiempo. Esta asociación, afirma, según El País, que "puede tener un efecto negativo en los adolescentes, que pueden imitar las conductas que observan".
Me resulta muy molesto el nombre de la asociación, "confederación de padres de alumnos", siguiendo la linea de otros jetas, "foro español de la familia" o la "unión general de trabajadores" por citar alguno, pretenden a través de su nombre arrogarse la representación de un colectivo, al menos yo que soy padre de alumnos, formo parte de una familia y trabajo a diario no les he autorizado.
Entro en la página de COFAPA y veo que coincido, más o menos, con sus objetivos donde afirman que corresponden a la familia "derecho y deber primarios sobre la educación de los hijos", sin embargo pese a ese derecho y ese deber no ven oportuno cambiar de canal, apagar el televisor o tirarlo a la basura.
Durante mi adolescencia yo era el único de mi clase que nunca veía los programas de televisión más tarde de las once de la noche, aún recuerdo el berrinche por no ver "nueve semanas y media" ni a Sabrina en el un, dos, tres, qué mierda de vida social podía tener uno sin haber visto aquel pezón.
Y esto no va, parece mentira que lo penséis, de "qué razón tenían", los cojones, se equivocaron mis padres al no dejarme estar presente en esos hitos del mundo audiovisual adolescente, no habría supuesto ninguna traba en mi desarrollo emocional, ni esa hora de sueño habría hecho mella en mi rendimiento escolar, esa decisión fue un error pero eso es lo que hacemos los padres, decidir y equivocarnos, cagarla todos los días. Nos dedicamos a vetar lo que deberíamos permitir y consentir lo que debería estar prohibido, 24/7/365 decidiendo el camino que deben seguir nuestros hijos, metiendo la pata.
¿Todos los padres?, no por supuesto, los de la COFAPA no se equivocan, pues no toman decisiones sino que parece ser que es telecinco quien orienta la educación de sus hijos.
<
el primero de cuatro palos
No hay flor como la amapola,
ni corazón como el mío,
que lo sentencian a muerte
por tenerlo repartido.
A las dos de la mañana
me vinieron a buscar
tres pares de ojitos negros
y me tuve que entregar.
La mano en el evangelio
la pongo yo aunque me muera,
que yo no he matado a nadie
de noche en la carretera.
Los tormentos de mis negras duquelas
no se los mando ni a mis enemigos.
Yo soñaba con clavito y canela
y me despertaron para darme castigo.
Mi sangre y mi vida,
mi lunita clara.
Con lo mucho que yo la quería
se va sin volver la cara.
La rosa de los amores
la cortan pobres y ricos,
y todos acaban llorando
igual que los niños chicos.
Quintero, León y Quiroga
El mismo diario independiente y matutino que hace unos meses publicó en portada un reportaje rosa sobre Silvio Berlusconi ha publicado un editorial sobre la agresión al "cavaliere" que comienza como sigue:
" La agresión sufrida el domingo por Silvio Berlusconi en Milán no debería contar con la condescendencia de nadie. Nada se puede aducir: ni el desdén del primer ministro hacia el Estado de derecho, ni las causas penales que pesan sobre él y que trata de esquivar mediante leyes ad hoc, ni sus iniciativas populistas contra minorías como los gitanos o los extranjeros, ni su confusión entre lo público y lo privado, que abarca desde los intereses empresariales hasta los escándalos, pueden invocarse como disculpa y, menos aún, como justificación del brutal ataque. Y la razón es que, como ciudadano y también como primer ministro, Berlusconi tiene un derecho inalienable: el respeto a su dignidad. Y, por descontado, a su integridad física."
Que no queréis leerlo, os lo resumo yo, El País dice "no seré yo quien diga que Silvio se lo merecía".
Dicen que fue un periódico, hoy día verlo como brazo armado de Prisa es la única forma racional de entenderlo, sino es que los editoriales los escribe algún becario despedido, que también puede ser.
Esta foto corresponde a una pared del Mercado del Campillo, en el que hacemos la compra los sábados, esta tarde vi este cartel y me hizo mucha gracia, el añadido tiene tan buena caligrafía que cuesta darse cuenta de que es un postizo, especialmente de noche obliga a fijarse en él. Pensé en hacer una foto mañana por la mañana y subirlo aquí, pero esta tarde fisgando blogs varios he dado con un tío que lo vio primero, está todo inventado.

Cuándo era crío, hace mucho mucho tiempo, sólo había dos cadenas de televisión y emitían con frecuencia ciclos de cine, de Paul Newman, de John Wayne, de Cary Grant o de Clásicos en blanco y negro, tengo la impresión de que la gente que ehmos nacido en los setenta, conocemos y apreciamos el cine mucho más que gente apenas ocho o diez años más jóvenes, y no es que el cine de antes sea mejor que el de ahora sino que es importante conocer los orígenes.
Este rollo se me ha ocurrido porque hay un programa en Telemadrid que se llama Cine en Blanco y Negro, que es "el programa de Garci", con su tertulia pre y post proyección. Hoy he visto que emitían Más allá de la Duda y al leer la sinopsis me he dado cuenta de que es una película que me encantó cuando la vi con no más de trece años en alguno de aquellos ciclos y nunca había averiguado título ni director, nada menos que Fritz Lang. Como otra película con la que me ocurrió exactamente lo mismo hace años, La Mujer del Cuadro que probablemente vi en el mismo ciclo y recordaba plano a plano sin saber título ni actores hasta que Garci la recordó.
Hoy en día apenas se hace cine "de género", es lógico que la forma de escribir historias evolucione, a mí me encantan las películas "de aventuras" y los "western" pero quizás es el cine negro el género con el que mejor me lo paso, con esas historias cortantes que contaba Fritz Lang y a veces cuentan los Coen, así que espero pasarlo de puta madre con mis regalos de cumpleaños, una botella de Cittadelle y una recopilación de las novelas de Philip Marlowe.